Proyecto Educativo del Centro (P.E.C.)

 

  • Quiénes somos

El C.E.I.P Julián Mª Espinal Olcoz se encuentra en la villa de Mendigorría, a 28 kilómetros de Pamplona. Su número de habitantes ronda el millar. Mayoritariamente, el nivel socioeconómico de la población es medio y la presencia de personas inmigrantes es muy escasa.

El nuestro es un centro educativo de titularidad pública que en el curso 2009-2010 se transformó en comunidad de aprendizaje. Este centro apuesta decididamente por el aprendizaje dialógico como motor principal para el logro de los objetivos educativos. Es precisamente la base dialógica del aprendizaje lo que nos lleva a adoptar como nuestros los siete principios básicos en los que se sustenta este Proyecto Educativo del Centro.

 Nuestro objetivo es que el alumnado sea cada día más competente y desarrolle las habilidades del pensamiento complejo, es decir, que se haga capaz de resolver problemas y tomar decisiones contextualizadamente. Dicho aprendizaje está basado en el diálogo igualitario, tiene un carácter instrumental, evaluable, y exige la puesta en práctica de las actuaciones educativas de éxito identificadas por la comunidad científica internacional.

 El proyecto de nuestra comunidad de aprendizaje es una apuesta de transformación de la escuela y del entorno para que nuestros chicos y chicas aprendan más, y ninguna persona quede excluida de la Sociedad de la Información y el Conocimiento. Para ello es necesario crear sentido en las medidas educativas que adoptamos, por lo que trabajamos desarrollando vínculos solidarios con todas las personas de la comunidad y asumiendo no solamente la igualdad de diferencias entre dichas personas, que se debe respetar y alentar con decisión, sino también haciendo hincapié en las diversas inteligencias culturales que el contacto con la realidad hace visibles.

 Trabajamos por ser una organización que crea conocimiento. Más allá del cumplimiento de los procedimientos de la gestión del sistema de calidad, nos centramos en la resolución de problemas a través de la generación mínima necesaria de documentos para responder con premura y eficacia a las necesidades de nuestro alumnado y de las personas que integran toda la comunidad educativa. Dicho carácter se hace patente en la relación con aquellas familias que requieren de una atención específica.

Las particularidades del centro hacen necesario el compromiso del profesorado con la organización del mismo, así como con la particular concepción de los procesos de enseñanza y aprendizaje que se dan en él, y la relevancia que se reconoce en los sistemas familiar y comunitario. Todo esto explica la importancia de la formación que se imparte al nuevo profesorado cada curso escolar.

  • Cómo nos organizamos

 El alumnado de nuestro centro se agrupa según los anteriormente llamados ciclos, de modo que en cada uno de ellos comparte espacio, materia y personal docente. La principal ventaja de este tipo de agrupamientos es que favorece la interacción entre niños de diferente perfil competencial. Además, los niños que habrían de recibir clase de alguna especialidad individualmente o en pequeño grupo, se incorporan por lo común al aula clase de mayor edad, en lugar de permanecer a solas con la maestra.

Asimismo, esta escuela apuesta decididamente por la docencia compartida y por el hecho de que los apoyos educativos se realicen dentro del aula, salvo excepciones.

El carácter comunitario y participativo del centro propicia el encuentro directo y constante entre familiares, profesorado y vecindario mediante asambleas, world cafés [1], claustros y reuniones de las comisiones mixtas [2]. Estas últimas se celebran siempre que hay objetivos prioritarios que cumplir, circunstancia que tiene lugar después de celebrada la denominada Fase del Sueño, periodo en el que todas las personas imaginan cómo esta escuela puede seguir transformándose en su escuela ideal.

  • Qué pretendemos.

 El carácter que la propia comunidad de aprendizaje le imprime al C.P. Julián Mª Espinal Olcoz le hace adoptar el paradigma crítico como eje vertebrador de una apuesta educativa centrada en el trabajo consciente en torno a las ocho competencias básicas por encima del carácter libresco de las enseñanzas, a todas luces más propio de la Era Industrial que de la Era de la Información y el Conocimiento en que vivimos. Dichas competencias (Autonomía e Iniciativa Personal, Competencia Lingüística y Comunicativa, Competencia Matemática, Conocimiento e Interacción con el Medio Físico, Competencia Social y Ciudadana, Aprender a aprender, Competencia Artística y Cultural y Tratamiento de la Información y Competencia Digital) se conciben como formas particulares de movilizar los recursos personales (conocimientos, experiencias, habilidades y emociones) mediante el diálogo, con objeto de que los niños y niñas resuelvan problemas reales. Esto nos lleva a poner en práctica distintas destrezas del pensamiento para generar, aclarar y evaluar ideas. En particular, nos apoyamos en un instrumento de elaboración propia que comprende los criterios e indicadores de evaluación por materias y que definen el desarrollo competencial de nuestro alumnado.

El pilar fundamental del centro lo constituye la puesta en práctica semanalmente de las actuaciones educativas de éxito identificadas por la comunidad científica internacional, como son los Grupos Interactivos [3] –con presencia de voluntariado familiar– y las Tertulias Literarias Dialógicas [4], que se han generalizado en todas las aulas y que fomentan sobremanera la interacción del alumnado de distintas edades.

La educación de cada niño y de cada niña siempre debe estar encaminada a hacer aflorar lo que específicamente le define como persona, de ahí que sea muy importante proponer al alumnado ejemplos múltiples de personas en las que reconozcamos particularmente el valor del esfuerzo, la dedicación a distintos ámbitos del saber y el compromiso con los demás. Así es como podemos llegar a entender la diversidad en clave de talento. Cada persona es una novedad en la historia y aceptarse tal cual se es nos ayuda a admitir a los demás como son, celebrando sus virtudes y cualidades y dando respuesta a sus demandas.

El centro constituye un entorno agradable e idóneo para que tanto el alumnado como el profesorado exploren sus propias capacidades y contribuyan a definir y aumentar el bien común, a través del desarrollo de la iniciativa personal. Todo ello contribuye a repensar constantemente tanto el perfil del alumnado de nuestro centro como el perfil de sus docentes.


[1] Se denomina World Café a la técnica de discusión y debate en torno a distintas cuestiones que se plantean a la comunidad y que pone fin al curso académico.

[2] Las Comisiones Mixtas son grupos heterogéneos de personas (familiares, vecinos, profesores…) que se reúnen con cierta periodicidad para convertir los objetivos prioritarios de la comunidad en realidad.

[3] Los grupos interactivos son una técnica consistente en repartir distintas tareas a una clase previamente organizada en grupos, cuyo objetivo es resolver cada tarea en diez o quince minutos con la supervisión de un adulto que tiene una sola función: dinamizar la participación igualitaria de todos los integrantes del grupo. Finalizado el tiempo, los grupos rotan para resolver la tarea dinamizada por otra persona adulta hasta que todos los grupos han llevado a cabo todas las tareas.

[4] Las tertulias dialógicas se llevan a cabo en todas las aulas y giran en torno a lecturas que el alumnado realiza en su casa. La tarea en el aula consiste en que, libremente, los alumnos leen y comentan el párrafo que más les ha llamado la atención.

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