Decálogo de las personas voluntarias

Las personas que deseen participar voluntariamente  en las actividades con el alumnado han de cumplir el siguiente

                                DECÁLOGO DE LAS PERSONAS VOLUNTARIAS

  1. Las personas voluntarias tienen la posibilidad de acudir al centro para ayudar y participar en aquella actividad o actividades que haya decidido el personal docente del aula.
  2. Toda la responsabilidad de la actividad o actividades que se realicen con el alumnado recae exclusivamente en el profesorado.
  3. La persona voluntaria llega puntualmente a la escuela,  se dirige al aula correspondiente, y anota el día y la hora de la actividad en la Hoja de Asistencia de las Personas Voluntarias, colocada en la puerta de entrada del aula.
  4. Si el voluntario o la voluntaria no puede acudir a la sesión convenida lo comunicará con suficiente antelación a alguna de las personas responsables de la actividad.
  5. Es imprescindible mantener un comportamiento correcto y respetuoso en todo momento, tanto con el personal docente como con las otras personas voluntarias, si las hubiera, por lo que siempre se utilizarán expresiones verbales y no verbales adecuadas a la situación y que fomenten en los niños el respeto mutuo, la alegría de aprender, la responsabilidad y el afán de superación.
  6. Los comentarios que hagan las personas voluntarias al alumnado sobre el trabajo desarrollado durante la sesión han de hacer hincapié en la necesidad de estudiar y aprender, y deben destacar la importancia de adquirir y desarrollar competencias personales e interpersonales de toda índole.
  7. Cualquier comentario negativo referido por el alumnado después de la sesión sobre las personas voluntarias debe ser rebatido con firmeza por parte de sus padres, quienes informarán exclusivamente a la maestra o maestras responsables de la actividad si estiman que dicho comentario merece tal respuesta.
  8. Es sumamente importante que las personas voluntarias mantengan absoluta discreción sobre los asuntos de naturaleza personal y familiar que puedan ser referidos por los niños y niñas durante las actividades que compartan con ellos.
  9. El trabajo de las personas voluntarias merece el máximo respeto, por lo que, en modo alguno, será objeto de ninguna crítica o reproche  que haga referencia al tipo o frecuencia de participación en las actividades, ya que nadie es responsable de las decisiones que tomen los demás sino, exclusivamente, de las que él o ella tomen concienzuda y libremente.
  10. Ante cualquier problema que pudiera surgir y, siempre que sea necesario, los maestros y las maestras de la escuela podrán invitar a la reflexión a cualquier persona voluntaria que exhiba algún comportamiento inadecuado o que pudiera interferir en el óptimo desarrollo de las actividades que se planteen.

La observancia de las normas anteriores está sujeta a las modificaciones que toda la Comunidad de Aprendizaje estime oportuno, a fin de contribuir a una convivencia armoniosa entre todos sus miembros y al logro de los objetivos que se han establecido previamente.

 

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