La Escuela de Mendigorría: ¿escuela de mantenimiento o escuela de transformación?

Toda transformación nace del deseo. También la transformación de una escuela en una comunidad de aprendizaje nace del deseo. Este deseo nos empujó en Mendigorría a mirar las dificultades como oportunidades, al aula como lugar de conocimiento, al alumnado como protagonista responsable, al profesorado como facilitador del diálogo, a los familiares como participantes activos. Todos ellos, incluso las personas sin vínculo alguno con los niños y las niñas de nuestra escuela, tienen la puerta abierta para tomar parte en un encuentro educativo concebido para desafiar saberes, explorar intenciones y también compartir ilusiones y sueños, muchos sueños, que nos impulsen a todos y todas a aprender más y mejor.

Si algo esencial tienen en común las comunidades de aprendizaje es rechazar la inercia que ahoga el verdadero sentido del conocimiento, y tomar apasionadamente caminos orientados a la puesta en práctica de actuaciones de éxito educativo que ya han sido identificadas por la comunidad científica internacional, como son los grupos interactivos y las tertulias dialógicas.

Cada nuevo curso comienza con una Asamblea General en la que abordamos asuntos que nos competen a la comunidad entera.
Este nuevo curso también ha comenzado con una Asamblea General en la que abordamos asuntos que nos competen a la comunidad entera.

Nos gusta vivirnos pensando de forma crítica en nuestro quehacer educativo. Así, paso a paso, queremos fortalecer el proyecto educativo del centro, con la intención de seguir transformando no solo nuestra escuela sino también el entorno social en que se encuentra y que contribuye a definir sus señas de identidad. Una comunidad de aprendizaje debe esforzarse cada día para que las personas que la integran trabajen mejor codo con codo por una transformación ética que nos ayude a todos y todas a cambiar la sociedad y hacerla más justa y solidaria.

Como docentes, buscamos lo mismo que las familias de los niños y niñas: un encuentro auténtico e igualitario en torno a un proyecto ilusionante que trate de resolver problemas y ayude a formular preguntas desafiantes, que apueste decididamente por la construcción de mejores experiencias educativas, más potentes, y más firmemente basadas en el diálogo. Así, los alumnos y alumnas aprenderán más y mejor, aprenderán con todo el mundo y vivirán, tanto ellos como las personas con quienes comparten espacios y tiempos, los principios de calidad y la equidad como pilares de nuestra escuela.

Este cambio fundamental en el mundo educativo exige tomar conciencia de que es necesario encender el deseo de las personas -protagonistas todas- por aportar su experiencia y proyectar la ilusión -la suya propia- de hacer de nuestra escuela la mejor escuela posible. Sin este incendio necesario el cambio no tendrá nunca ni tiempo ni lugar.

Esta transformación exige, por una parte, desterrar el fatalismo en el que caen quienes reconocen más debilidades que fortalezas en las personas y ,por otra parte, exige más fidelidad a los hallazgos de la ciencia que adhesión acrítica a la mera innovación. Es posible rebelarse ante la creencia de que los niños y las niñas solo pueden cumplir las expectativas de una cultura dominante que ahoga a quienes no la comparten. Tan posible como arrojar luz sobre las contradicciones que jalonan el quehacer diario de los docentes, y reunir el coraje para desafiarlas de la mano de colegas, compañeros y compañeras de  profesión, de este o de cualquier otro centro, y hacerlo en el seno de un claustro que debe ser diverso y respetuoso con la diferencia, también la de los propios docentes.

Tiempo para las piedras del carrito: una actividad para explorar los propios sentimientos y los ajenos de la que informaremos próximamente.
Tiempo para pintar las piedras del carrito: una actividad en la que exploramos los propios sentimientos y los ajenos. De ella informaremos próximamente.

Tenemos el deseo de que otros centros nos empujen a nosotros también a seguir mejorando, a aprender constantemente. Por este motivo, el pasado curso 2015-16 acogimos con satisfacción la iniciativa del Departamento de Educación de Navarra de hacer pública la convocatoria del Contrato Programa a la que pudieron acogerse los centros educativos que desean vivir una transformación como la que vivimos en el colegio público de Mendigorría hace ocho cursos, o bien, poner en práctica parcialmente tanto actuaciones de éxito educativo -refrendadas por la comunidad científica internacional- como otras que tienen resultados académicos también satisfactorios. Si los aires de cambio están soplando en estas tierras, cabe preguntarse cómo alimentar esa chispa de transformación para que la adopción del aprendizaje dialógico resista los cortafuegos del miedo, la incomprensión y las inercias sordociegas de la tradición educativa más cerril.

Por tanto, ¿a qué estamos abiertos en la comunidad de aprendizaje de Mendigorría? A trabajar con otros centros, a mantener abiertas las puertas de nuestro colegio, a compartir los documentos que escribimos, a responder las preguntas de quienes nos preguntan, a hacer preguntas a quienes desean compartir lo que saben, a desvelar el currículum oculto, a desafiar la tradición irreflexiva, a confiar en el diálogo constante y respetuoso incluso entre personas que disienten, a concebir la teoría y la práctica educativas como cinta de Moebius, más que como una moneda de dos caras, es decir, como un constructo donde no se conciben la una sin la otra, hasta el punto de desaparecer si una de las dos pierde su sentido. Estamos para cambiar las cosas enseñando y aprendiendo desde la humildad sobre todo, reconociendo en otros fortalezas que no son y que, puede ser, nunca serán las propias.

El cambio social necesita docentes que sepan invocar la valentía y la curiosidad en los niños, colocando un espejo y una ventana ante ellos; y contagien la valentía para que se atrevan a ver reflejado en un espejo quiénes son en realidad, y contagien la curiosidad en ellos para que mantengan el deseo innato de mirar a través de una ventana que les deje ver qué hay al otro lado.

Grandes retos… Todos nacidos del deseo….

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s